El consumo de bebidas energéticas está aumentando a nivel mundial, al tiempo que aumentan las evidencias y la preocupación sobre los posibles riesgos para la salud.

- Todas tienen cafeína. NO son para niños
- NO son isotónicas. NO son para deportistas
- Insomnio, irritabilidad, diarrea… Eso NO es energía
- Con o sin azúcar. NO son saludables
- NO te arriesgues. NO las mezcles con alcohol

| Todas tienen cafeína. NO son para menores Todas las bebidas energéticas contienen cafeína, aproximadamente 80 mg por cada 250 ml, equivalente a un café expreso. No es recomendable que niños, niñas y adolescentes tomen estas bebidas con tanta cantidad de cafeína. Las bebidas energéticas se venden en todas partes, están normalizadas en el supermercado y es frecuente encontrarlas en las tiendas de golosinas; pero no son golosinas, es poner una máquina de café a disposición de niños y niñas Existen consecuencias negativas comprobadas del consumo de cafeína entre niños y adolescentes, incluidos efectos en los sistemas neurológico y cardiovascular, que pueden causar dependencia física y adicción. El consumo de energéticas entre niños y jóvenes, está relacionado con un menor rendimiento académico en comparación con quienes no las beben, con un mayor riesgo de síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y con dolor de cabeza crónico (jaqueca y cefalea crónica). |
NO son isotónicas. NO son para deportistas
Las bebidas isotónicas son para deportistas, utilizadas para rehidratarse y reponer minerales y azúcar tras la actividad física. Las bebidas energéticas son bebidas no alcohólicas que contienen grandes cantidades de azúcar, cafeína y taurina (potenciador de la cafeína) algún tipo de vitamina y extractos de hierbas
El efecto diurético de la cafeína hace que se elimine mayor cantidad de líquido y sales; ingerirlas tras hacer deporte es contraproducente porque se logra el efecto contrario al deseado.
Si se toman antes de hacer deporte, actúan como sustancias que provocan excitación momentánea y falsa sensación de vitalidad, disminuyendo la percepción de esfuerzo físico. Sin embargo, es frecuente la aparición de efectos adversos como palpitaciones o taquicardias.
Su consumo continuado además de generar tolerancia puede producir adicción.


| Insomnio, irritabilidad, diarrea… Eso NO es energía
El exceso de cafeína que puede provocar el consumo de bebidas energéticas, interfiere en el ciclo natural vigilia-sueño. Afecta tanto a la duración como a los patrones de calidad del sueño (Se duerme poco o con mala calidad). El sueño no tiene efecto reparador, por lo que se genera mayor sensación de cansancio y fatiga psíquica y física. El consumo de bebidas energéticas está relacionado con el aumento de riesgo para desarrollar algunas patologías. El peso corporal, el género y la cantidad influyen en la aparición de síntomas asociados a su consumo. Algunos de los problemas detectados por diferentes investigaciones son:
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| Con o sin azúcar. NO son saludables “Las bebidas energéticas con azúcares” pueden contribuir a exceder la ingesta diaria recomendada de azúcar, una lata de 250 ml aporta entre 27,5 y 30 gr. La OMS recomienda no exceder los 25 gr de azúcares añadidos consumidos al día. La mayoría de marcas ha comercializado ya versiones sin azúcar, con edulcorantes que, son seguros, a corto plazo. Aun así, la OMS desaconseja su uso porque no ayudan a cambiar los hábitos alimentarios de las personas. La alta cantidad de azúcar en muchas bebidas energéticas puede contribuir a obesidad, diabetes y otros trastornos metabólicos. |


| NO te arriesgues. NO las mezcles con alcohol La mezcla de alcohol y bebidas energéticas es cada vez más frecuente en la gente joven. Los principales peligros que produce esta combinación son:
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