El 26 de Junio se celebra el Día Internacional contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito de Drogas, pero las entidades que trabajamos las adicciones en Cantabria hemos querido manifestar la efeméride como el Día de Apoyo a las Personas con Adicciones, contando con la presencia del arco parlamentario encabezados por la Presidenta del Parlamento María José González Revuelta.
Las presidencias de ACAT, AMAT y Proyecto Hombre Cantabria leyeron un manifiesto elaborado conjuntamente y que a continuación os presentamos de forma íntegra:
«Presidenta del Parlamento, Señoras y señores parlamentarios, autoridades, representantes de los medios de comunicación, ciudadanos y ciudadanas de Cantabria:
Hoy, con motivo del día 26 de junio, nos sumamos a una conmemoración global, pero lo hacemos desde el corazón de nuestra comunidad, en la casa de la palabra y de la soberanía de todos los cántabros y cántabras.
Comparecemos aquí en nombre de las entidades del Tercer Sector que, día a día, de forma incansable, trabajamos en la prevención y el tratamiento de las adicciones en nuestra región.
Venimos a dar voz a una realidad que no siempre se quiere ver, pero que convive con nosotros en nuestras calles, en nuestras aulas y en nuestros hogares.
Una mirada integral a una realidad compleja
Las adicciones han cambiado, pero el sufrimiento que generan sigue siendo el mismo. Hoy no hablamos sólo de sustancias. Desde el Tercer Sector en adicciones, atendemos un espectro de vulnerabilidad que requiere respuestas diversas y humanas:
-Adicciones con y sin sustancia: Desde el consumo de drogas tradicionales y de síntesis, hasta el juego patológico y el uso compulsivo de las pantallas que afecta a nuestra juventud.
-Los menores en riesgo con los que trabajamos, con adolescentes que muestran conductas de riesgo y desadaptativas, jóvenes que no necesitan castigo, sino guía, límites y oportunidades.
.- Mujeres y adicciones: Necesitamos una perspectiva de género real. Las mujeres con problemas de adicción sufren un doble estigma y, a menudo, situaciones de violencia de género invisibilizadas. Necesitan recursos específicos y entornos seguros.
.- Personas reclusas y exreclusas: Creemos firmemente en las segundas oportunidades, y en que la reinserción social y terapéutica es la única vía para romper el círculo de la exclusión.
.- Las familias: Las grandes olvidadas. Detrás de cada persona con una adicción hay madres, padres, hijos y parejas que sufren el desgaste de vivir con esta situación. A ellos también los sostenemos, porque la recuperación debe ser comunitaria.
.- La prevención en todas las etapas de la vida. Con equipos profesionales especializados, programas sustentados por la evidencia y compromisos que permitan su sostenibilidad en el tiempo.
.- Los equipos profesionales y personas voluntarias. A quienes debemos agradecer su implicación y dedicación sin medida, pero necesitamos apoyos para reconocer, incentivar y proteger la retención de talento en un ámbito de tanto desgaste.
.- La defensa de los derechos de las personas que conviven con el problema de las adicciones, y que merecen el mismo respeto, dignidad y lugar en la sociedad, así como optar a programas y servicios de atención integral de calidad en todas las fases de su proceso adictivo.
Para todo ello, y que la adicción no sea quien tenga la última palabra, nos dirigimos hoy desde este espacio en busca de compromiso y co-gobernanza.
Las adicciones son un problema de salud pública – la de todos – y de justicia social. Por eso estas palabras deben transformarse en recursos mañana, en políticas públicas estables y de consenso, que favorezcan una estrategia decidida hacia la prevención, la intervención y la reinserción, bajo la defensa de un modelo de atención biopsicosocial de enfoque comunitario, sostenible en el tiempo.
Nos ponemos, una vez más, a su entera disposición para avanzar. Somos el termómetro de la calle, conocemos los nombres y apellidos de quienes sufren y acumulamos la experiencia técnica y humana necesarias.
Queremos seguir trabajando codo con codo con la Administración, a quienes agradecemos su apoyo y colaboración. Pero aún queda mucho por hacer, y necesitamos que se nos dote de las herramientas y la estabilidad necesarias para dar respuestas integrales a problemas complejos.
A los medios de comunicación y a la ciudadanía. También os necesitamos. Sensibilización frente al estigma.
Tenéis en vuestras manos el poder de informar, pero también la responsabilidad de educar. Ayudadnos a visibilizar las adicciones desde el rigor y la empatía, huyendo del sensacionalismo que criminaliza y perpetúa el estigma.
Y a la ciudadanía de Cantabria, le lanzamos un mensaje de responsabilidad colectiva. Nadie está a salvo de caer en una adicción, ni ninguna familia está libre de vivir esta situación. Miremos a nuestro alrededor con comprensión y solidaridad, construyendo una sociedad que proteja en lugar de juzgar.
Terminamos este manifiesto con un mensaje de esperanza. Las adicciones se pueden prevenir, las conductas desadaptativas se pueden reconducir y de la adicción se puede salir.
Las entidades del Tercer Sector especializadas en adicciones seguiremos en primera línea, abriendo puertas y tendiendo manos. Lo hacemos con vuestro apoyo. Lo hacemos queriendo intensificar la coordinación y participación en las estrategias públicas que nos competen y en las estructuras sociales, sanitarias, educativas y comunitarias donde tenga cabida la prevención e intervención en adicciones.
Señorías, autoridades: el futuro de muchas familias cántabras depende de las decisiones que se toman en este Parlamento. Sigamos trabajando juntos para que Cantabria sea una tierra de salud, inclusión y dignidad para todos.
Muchas gracias.»








